Uso de Antibióticos
Pues hoy vamos a hablar de otro tema que me ocurre con bastante frecuencia en la consulta. El otro día acudió a mi consulta Juan. Juan es un señor de mediana edad que a parte de un poco de colesterol elevado, no tenía nada más importante. Llevaba tosiendo desde hacía 2 días y no tenía fiebre. Después de explorarle me dijo: “A ver si me da un antibiótico bien fuerte para que se me quite esta tos” A mi, por los síntomas que me comentó y por lo que vi al explorarle, me pareció un simple catarro. Le comenté que dar antibióticos en su caso no era necesario. No solo no eran necesarios, sino que incluso podían ser contraproducentes.
España es el segundo país detrás de Francia en el que se consumen más antibióticos de Europa. En Holanda, por ejemplo, se consumen hasta una tercera parte y no por eso están más enfermos, ni nosotros más sanos. Hay que tener muy claro que los antibióticos no curan cualquier infección. La mayoría de infecciones se producen por virus, que son totalmente inmunes frente a los antibióticos. Aunque uno tome los antibióticos más “potentes” en una infección vírica, estos ni se inmutarán, por lo que la enfermedad seguirá su curso habitual. En el caso de las infecciones más frecuentes, como los catarros, estas se curarán pasados unos días, gracias a los anticuerpos que produce nuestro cuerpo. Los anticuerpos son sustancias que produce nuestro sistema inmunitario que se encargan de atacar a un determinado germen para destruirlo (hablaremos de ellos en futuros posts). Generalmente se tardan unos cuantos días en producir estos anticuerpos, se podría decir que son los días que tardamos en curarnos. Una vez producidos estos anticuerpos, la siguiente vez que nos ataque ese virus ya no será necesario producirlos, por lo que la respuesta será inmediata y no se producirá infección.
Por otro lado, los antibióticos pueden ser contraproducentes. Desafortunadamente tenemos pocos tipos de antibióticos eficaces que podamos utilizar. Estos suelen ser efectivos frente a determinados tipos de bacterias.
No todas las bacterias son malas. Imaginémonos que hay una bacteria que llamaremos Neumo y otra bacteria que llamaremos Casandra. Sabemos que Neumo es una bacteria que produce una enfermedad grave y que es resitente a unos determinados antibióticos y Casandra por otro lado es buena, se encuentra en nuestro intestino y evita que Neumo pueda invadir nuestro cuerpo. Vamos a hacer una tabla con las diferentes resistencias que tienen ambas bacterias a los antibióticos:
Bacteria 1. Neumo:
Antibiótico 1: Resistente
Antibiótico 2: Sensible
Antibiótico 3: Resistente
Antibiótico 4: Sensible
Bacteria 2. Casandra:
Antibiótico 1: Sensible
Antibiótico 2: Sensible
Antibiótico 3: Resistente
Antibiótico 4: Resistente
Juan, mi paciente, tiene en el intestino bacterias como Casandra y como Neumo. Afortunadamente Neumo está controlado y no puede provocar una infección. En el momento de tomar un antibiótico, por ejemplo el antibiótico tipo 1, el “más fuerte”, conseguiremos que mueran todas las bacterias Casandra, mientras que las de tipo Neumo no se afectarán. Peor aún, además al morir las Casandra se dará vía libre a Neumo para que nos pueda infectar, se pueda reproducir y contagiar a otras personas. Como había dicho antes, lo que tenía Juan era un catarro, producido por un virus. Tratándole con antibióticos no conseguiremos curarle la infección y favorecemos que crezcan más Neumos que son resistentes a antibióticos.
Este es uno de los mecanismos por los que cada vez hay más bacterias resistentes a determinados antibióticos. También se sabe que las bacterias se hacen resistentes por diferentes mecanismos que ahora no vienen al caso.
Esa es la razón por la que no siempre damos antibióticos ante una determinada enfermedad. Es mejor ser cauto y esperar a ver la evolución de una enfermedad antes de lanzarse a tomar antibióticos sin control.
Es importante que preguntéis a vuestro médico si es necesario que toméis antibiótico o no.
Podéis encontrar más información en:
http://es.wikipedia.org/wiki/Antibi%C3%B3tico
http://www.consumer.es/web/es/salud/problemas_de_salud/2007/04/12/161604.php
http://www.elmundo.es/elmundosalud/2008/09/18/medicina/1221761493.html