¿Por qué aparecen más reacciones ahora a la vacuna del VPH?
Como era de prever, comienzan a aparecer nuevos casos de reacciones adversas a la vacunación con Gardasil y Cervarix. Es una situación que cabía esperar ante una noticia como la que se dio hace unos días. En la mayoría de ocasiones a estas reacciones no se les habría dado mucha importancia y no se habrían relacionado con la vacuna. Probablemente, porque en realidad tampoco tenían relación con la vacuna. Tras aparecer la noticia es fácil que aparezcan casos nuevos presentando una reacción tras la toma del fármaco en cuestión. Desgraciadamente las personas somos muy influenciables por medios externos. Como dijo Goebels hace ya unos años: “Una mentira repetida mil veces se convierte en verdad” y a veces no es necesario repetirla tantas veces.
En muchas ocasiones recomiendo a mis pacientes que no lean el prospecto del medicamento que están tomando. Aunque puede que haya gente que considere esto una mala práctica, lo hago porque habría muchos pacientes que al día siguiente estarían en la consulta presentando alguna de las reacciones adversas que aparecen descritas. Con eso no quiero decir que no sea importante informar de lo que pueden provocar los medicamentos. Ya sabemos que todos los medicamentos presentan efectos secundarios, pero estos suelen ser tolerables o poco graves, por lo que NO se tiene que suspender el tratamiento. En el caso de reacciones graves sí que es necesario que los pacientes las conozcan, ya que de esta manera, si aparecen, se les puede tratar antes y se puede evitar que vayan a peor.
El que seamos fácilmente influenciables se sabe ya desde hace mucho tiempo. Os voy a poner un ejemplo de como se intentan prevenir estas situaciones en ámbitos relacionados con la medicina. En un ensayo clínico, donde se intenta averiguar si un medicamento es eficaz o no, se compara éste con un placebo. Un placebo es una sustancia que imita a un fármaco pero sin el principio activo, o sea, que está compuesto por una sustancia inocua, que se sabe que no va a influir de ninguna manera en el estudio. En muchas ocasiones se utiliza azúcar. Durante el estudio se le da el medicamento o el placebo a una persona, siempre sin que ésta sepa de cual se trata. Se observa si se produce una mejora de los síntomas y también si aparecen reacciones indeseables. A nadie se le ocurriría hacer un ensayo clínico comentándole antes a la persona si se le va a dar un placebo o el medicamento. Y menos aún, comentar que el medicamento que le dan puede tener unos determinados efectos secundarios. En estudios muy estrictos incluso el que reparte las dosis no sabe de cual de los dos se trata. De esa manera se evita al máximo que haya influencias externas sobre la persona que se está estudiando. Es la manera más eficaz de validar un medicamento.
Con esto quiero decir que es normal que ahora aparezcan más casos. La noticia dada en los medios de comunicación lo que consigue es alarmar a la gente de manera infundada. De nuevo digo que hay que ser prudente. La inmensa mayoría de las niñas vacunadas no han tenido reacciones adversas y las pocas que han sufrido reacciones adversas directamente atribuibles a la vacuna han sido hasta ahora leves.
4 Septiembre 2010, 19:12
Claro y las 75 muertes asociadas a esta vacuna en los informes VAERS son también leves, o son como ustedes dicen porcentajes que están dentro de lo esperado.
29 Septiembre 2010, 15:30
Los informes VAERS no recogen evidencias, son un método para detectar señales, que podrían indicar alguna posible reacción adversa a un medicamento. No se pueden sacar conclusiones de los casos que reportan.
Antes de llegar a una conclusión es necesario realizar estudios que demuestren las sospechas. En el caso de la vacuna no existe ningún estudio que demuestre que es peligrosa.