¿Nacerá mi niño sano?
Durante el embarazo existen algunos signos que nos pueden ayudar a indicar si el feto presentará determinadas enfermedades o no. Para ello existen un conjunto de pruebas que se realizarán durante el periodo de gestación que nos ayudará a tomar medidas en el caso de que aparezcan.
Las pruebas que existen pueden dividirse en 2 grandes grupos, por un lado pruebas que no suponen riesgo para la madre o el feto y luego las pruebas que se consideran invasivas y por lo tanto tienen un riesgo, aunque bajo, de que se produzca un aborto cuando se realizan.
Las pruebas no invasivas serían la prueba de triple screening y la ecografía. Por otro lado las invasivas serían la amniocentesis y la biopsia corial.
La prueba de triple screening se realiza en mujeres embarazadas en su primer trimestre para determinar si el feto tiene probabilidades elevadas de padecer una enfermedad cromosómica o alteraciones en la médula espinal. Para ello se toma una muestra de sangre de la madre y se determinan los niveles de unas hormonas que, si se encuentran elevadas, nos pueden indicar que hay un alto riesgo de que el feto padezca una determinada enfermedad. Estas pruebas son bastante inespecíficas y poco sensibles, esto quiere decir que existirán casos en los que los resultados pueden ser falsamente normales. Un resultado anormal nos ayudaría a decidir si realizamos alguna prueba más o no para asegurar la enfermedad.
En el caso de la ecografía, también hay señales que nos pueden dar pistas de si el feto tiene determinadas enfermedades. Existe una medida, el pliegue nucal, que se relaciona con el síndrome de Down, así si éste mide más de 3 milímietros podremos decir que hay una probabilidad elevada de que el niño tenga esta alteración cromosómica.
Otro factor muy importante es la edad de la madre. Conforme aumenta la edad de la mujer, aumenta también el riesgo de tener un hijo con una enfermedad cromosómica. Así, mientras que en mujeres de 20 años el riesgo es de 1 a 4000, en una mujer de 40 años puede llegar a ser de 1 a 40.
Las pruebas definitivas serían las pruebas invasivas. Se extraerán células del feto y se analizarán. Estas pruebas son muy fiables y nos dicen con total seguridad si el feto tiene alteraciones cromosómicas o no. Estas pruebas tienen un riesgo, ya que para conseguir estas células hay que acceder al feto. Generalmente se realiza una punción con una aguja y se absorbe líquido amniótico. En el líquido se encuentran células provenientes del feto que se pueden analizar. En el caso de la biopsia corial, se obtienen muestras de una zona que también tiene células fetales. Al realizar estas pruebas puede producirse un aborto o una infección grave que puede poner en riesgo la vida del feto y de la madre.
Para saber más:
http://www.unizar.es/gine/210obs.htm
http://mujer.terra.es/muj/articulo/html/mu210182.htm
http://familydoctor.org/online/famdoces/home/women/pregnancy/fetal/144.html