Vacunas del VPH para hombres
¿Se han de vacunar los hombres frente al VPH?
El último premio Nobel en medicina Harald zu Hausen, ha estado en Madrid y ha concedido una entrevista muy interesante en la que cuenta las dificultades que tuvo antes de poder demostrar la asociación que existe entre la infección por el virus del papiloma humano (VPH) y el cáncer de cérvix.
Además se comenta un aspecto muy importante que hasta la actualidad no se ha tenido muy en cuenta y es que los hombres también se contagian de la infección por el VPH. Por ahora no se ha demostrado que exista en ellos una relación directa entre infección y lesiones malignas, pero sí que se contagian y pueden contagiar a las mujeres, por lo que para poder disminuir la prevalencia de la infección sería necesario vacunar también a los hombres.
Cerca del 70% de la población quedará infectada por el VPH en algún momento de su vida. Dentro de ese grupo el 1% de las mujeres desarrollará un cáncer de útero.
También remarcó que la vacuna del VPH es más segura que la mayoría de las vacunas que se utilizan hoy en día y que ofrece casi un 100% de protección frente al virus.
Más información:
- http://profesional.medicinatv.com/noticias/Default.asp?codigo=422270
- http://www.lavanguardia.es/ciudadanos/noticias/20090918/53787405248/el-descubridor-del-virus-del-papiloma-defiende-la-vacunacion-masculina.html
- http://www.publico.es/ciencias/salud/253417/vacuna/prevenir/cancer/cervix/cara
1 Octubre 2009, 19:11
Qué manía teneis algunos con la eficacia 100% de la vacuna. No sé de donde sacais actualmente semejante conclusión. Resulta que estais viendo los efectos secundarios, y esos para vosotros no existen, o la vacuna es 100% segura, y lo que no sabeis sobre la eficacia, porque nadie lo sabe todavía, a eso sí le dais bombo. Lo que no podeis negar, porque es bien visible, es el burdo interés que hay con esta vacuna.
9 Octubre 2009, 08:18
Hola,
ante todo, muchas gracias por participar en el blog, aunque tu comentario sea una crítica. Esto me permite intentar aclarar de nuevo las cosas. Es un problema que existe en la actualidad. La gente comenta sin documentarse con anterioridad. En algún post anterior ya hablé del tema.
Todos los medicamentos tienen efectos secundarios, y la vacuna del VPH no es una excepción. Es necesario que haya un equilibrio entre el beneficio que nos aporta un medicamento y el riesgo que tiene.
En el caso de todos los medicamentos que están en el mercado, el beneficio que aportan es mayor que el riesgo que supone utilizarlos. Es muy importante vigilar los medicamentos que llevan poco tiempo comercializados, ya que normalmente los estudios que se han realizado no suelen abarcar todos los casos que se encuentran en la sociedad. En el caso de las vacunas, los estudios que se realizan antes de su comercialización son más rigurosos que en un medicamento normal. Sí que se han detectado efectos secundarios en la vacuna, pero son leves, normalmente relacionados con la zona de inyección. Por ahora no se ha demostrado que la vacuna tenga efectos secundarios graves a pesar de haberse administrado a millones de personas y estar siendo controlada de manera especial.
La comercialización de un medicamento es un negocio, como casi todo en esta vida, pero estoy seguro que la salud de las personas va muy por delante de la posibilidad de ganar dinero. Sólo hay que ver los medicamentos que han sido retirados del mercado por parte de los laboratorios al haberse detectado que podían producir efectos secundarios graves. Pongo como ejemplos relativamente actuales, el rofecoxib o la cerivastatina, a pesar de que eran unos medicamentos que estaban aportando muchos millones a las empresas que los estaban comercializando, se retiraron del mercado al detectarse que podían producir efectos secundarios graves.
Los casos que se han presentado en la prensa eran sospechas de reacciones adversas, en ningún caso se trataba de efectos secundarios conocidos. Las sospechas ayudan a poner en alerta a los investigadores para intentar averiguar si esas sospechas son reales. En el caso de la vacuna, se ha consultado a expertos en el tema, se han estudiado los casos de manera rigurosa y no se ha podido demostrar relación entre los mismos.
Te remito a posts anteriores sobre vacunas contra el vph en los que comento estos aspectos.
6 Noviembre 2009, 16:14
Va pareciendo que son muchos casos de sospechas. Demasiados para ser sólo eso. Si eres buen médico y defiendes la vacunación contra el VPH, seguramente estarás documentándote y habrás comprobado hace ya tiempo que hay casos repartidos por todo el mundo, graves, y con el mismo tipo de sintomatología, por lo que es poco probable que esos casos realmente no sean efectos adversos de la vacuna (hay presentaciones en congresos recientes de Neurología, en Europa y USA). Lo lamentable es que esta vacuna haya salido tan pronto de los laboratorios; y es una pena porque desacredita a otras vacunas que sí son seguras, eficaces y necesarias, lo cual, por cierto, no ocurre con ésta, que ni es razonablemente segura, ni eficaz, ni necesaria en los países desarrollados donde existe cribado diagnóstico y tratamiento. Está aquí entre nosotros porque es un gran negocio. Mi apoyo va por las vacunas terapéuticas contra el cáncer de cérvix que también se están investigando, no por esta que es profiláctica, y en todo caso si llega a funcionar como tal -no se sabe- cubriría como máximo el 70% del cáncer de cuello de útero, y esto significa que no pueden dejarse de hacer citologías. Desde luego, desde el punto de vista de la salud pública el gasto que supone eso no está bien justificado tampoco. Cualquier dinero destinado a salvar vidas obviamente está bien gastado, pero el problema es que el presupuesto sanitario no es infinito, y ante las dudas razonables con esta vacuna muchos opinan que ese dinero estaría mejor empleado en otras muchas necesidades de la sanidad y que a su vez bien aplicado también salvaría vidas (y sin dañar a personas sanas). La justificación de que todo medicamento puede producir efectos secundarios es un tanto perversa cuando uno se refiere a las vacunas, porque estas se administran a personas sanas, y por tanto la exigencia respecto a su seguridad, eficacia y necesidad, ha de ser superior.