Miércoles, 28 Octubre 2009

Mamografias y cancer de mama

¿Son las mamografías un método de cribado útil para detectar el cáncer de mama?

No hace mucho apareció un artículo en el diario El País en el que se desmitificaba a las mamografías como método de cribado para el cáncer de mama. Voy a intentar explicar un poco cómo se puede explicar esto, si contínuamente nos están “bombardeando” con información que anima a todas las mujeres a realizarse periódicamente mamografías para prevenir el cáncer de mama.

Según indica el artículo, la mayoría de personas piensan que las mamografías salvan muchas vidas, cuando en realidad no es así. Un estudio realizado en Europa indica que de cada 1000 mujeres que se realizan una mamografía de cribado 4 morirán por un cáncer de mama, mientras que de 1000 mujeres que no se realizan una mamografía, 5 morirán de cáncer de mama. Eso significa que únicamente 1 mujer se salvará de un cáncer de mama si se hace mamografías. Esto nos lleva a pensar si realmente se trata de una prueba aconsejable.Viendo estos números no parece que sea así. Alguno dirá, pues el valor de una sola vida ya es una razón para realizar esta prueba, pero hay que tener en cuenta alguna cosa más.

¿Qué es una mamografía? Pues las mamografías son radiografías. Hace años que se sabe que las radiografías no son inocuas. A diferencia de las radiografías que se hacen habitualmente para ver otras partes del cuerpo, éstas se realizan a muy baja potencia por lo que los efectos nocivos son bastante bajos. El problema lo tenemos con la interpretación de las imágenes que aparecen. Existen muchos casos en los que existen dudas sobre si lo que se observa es una lesión maligna y realmente estamos viendo imágenes de cancer de mama. Así que, en aquellas mamografias que existan dudas, se tendrán que realizar más estudios.

Estos pueden ser desde una punción con una aguja hasta resecciones de un trozo de la mama para poder analizarla. En la mayoría de estos casos los resultados finales serán negativos, pero se habrá conseguido que la mujer pase por una situación de angustia que, si no se hubiera realizado una mamografía, no hubiera pasado. Incluso existen casos en los que se ha llegado a extirpar una mama y a tratarse a una mujer como si tuviera un cáncer sin que verdaderamente fuera necesario.

¿Es entonces recomendable hacer una mamografía como prevención de cancer de mama, si muchas mujeres tendrán que sufrir más pruebas para que finalmente se vea que la lesión que tenía era negativa? Y con cifras: ¿únicamente para salvar 1 vida de cada 1000?

En este punto creo que es muy importante decir que hay una gran diferencia entre mamografías que se realizan como método de cribado y las que se realizan como método diagnóstico. Las mamografías como método de cribado se realizan a todas las mujeres sanas (muchas mujeres, más probabilidades de equivocarse), mientras que las diagnósticas son mamografías que se realizan en mujeres que presentan síntomas ya contrastados como por ejemplo aquellas que presentan un bulto en el pecho (pocas mujeres, pocas probabilidades de equivocarse). Son mucho más efectivas en el segundo caso y son totalmente recomendables.

Este artículo es muy controvertido, por lo que por ahora mi consejo es que se sigan realizando las mamografías de rutina como se ha ido recomendando hasta ahora, pero no descarto que en pocos años esto cambie.

Related Posts with Thumbnails
2 Comentarios
  • Nani
    3 Noviembre 2009, 23:54

    Me alegra encontrar opiniones, si no discrepantes, al menos no defensoras a ultranza de la versión “oficial”.
    Desde que se publicó el famoso informe crítico y revisionista no se ha hecho otra cosa que difundir alegremente cifras y presuntas noticias divulgativas en favor de proseguir las campañas de cribado confundiendo a la población y pretendiendo hacer creer que detección es igual a prevención y curación. Incluso entre las mujeres menores de cincuenta años, que no entran en estos programas casi obligatorios, está cundiendo la alarma y reclaman que se les incluya en el screening convencidas de que se les va a salvar del cáncer.
    Yo participo en las campañas de detección precoz desde los 35 años (desde hace 16) porque estoy catalogada en el grupo de alto riesgo. Me enfrento anualmente a la mamografía completamente atemorizada a ver si ya me ha tocado la china.
    Esta pasada primavera ya he tenido el primer aviso: una lesión no palpable precancerosa de la que he sido operada dos meses después. ¿Y ahora qué?
    Pues desgraciadamente parece ser que a partir de ahora sólo me queda seguir sometiéndome a controles hasta que se desate un proceso maligno, porque lo que es prevención no existe nada. Es decir, me pueden detectar un signo de alarma, pero nadie me asegura que no voy a desarrollar un cáncer, sólo advertirme que ahora tengo todavía más riesgo pero hasta que no haya un cáncer declarado no hay tratamiento, y hasta ahora que yo sepa hay gente que se cura pero no hay garantía de que se curen todas.
    Sería muy útil que el colectivo médico cuestione más a menudo la validez de estos métodos o que apoye que se utilicen más recursos en investigación para una prevención eficaz, que en mi modesta opinión como afectada sería encontrar tratamientos para casos como el mío, en el que se trata de evitar que se desarrolle una enfermedad.
    Saludos, y enhorabuena por el blog.

  • [...] ya he comentado en algún post, la mamografía tradicional, es una radiografía de baja intensidad que se realiza para detectar precozmente un [...]

Dejar una respuesta