Lunes, 8 Febrero 2010

Prevención del cáncer

Podemos prevenir el cáncer.

Tras el último post que escribí sobre el día mundial del cáncer estuve pensando en las medidas que se proponen para prevenir el cáncer. Todas son ideas claras y sencillas de entender. Puede ser que la última sea la que sea un poco menos clara. Todo el mundo sabe que el fumar puede provocar cáncer, que tener una dieta saludable también protege y que el alcohol está relacionado con algún cáncer, sobretodo de tubo digestivo. Puede que algo menos claro sea que algunas infecciones determinadas también pueden provocar cáncer.

En alguna ocasión he hablado de las causas de la aparición de un cáncer. Suelen ser agentes agresivos que alteran las células, concretamente el material genético de las mismas. Estas alteraciones a la larga pueden llevar a que la célula se transforme en una célula cancerígena, que crece sin control e invade todo lo que tiene alrededor llegando a la sangre o a la linfa para extenderse por todo el organismo. Estos agentes agresivos o irritantes pueden tener diferentes orígenes, por lo que podemos decir que hay agentes físicos como la luz solar, agentes químicos como el tabaco o el alcohol, o agentes orgánicos como los virus que pueden provocar alteraciones en las células.

Dentro de los agentes orgánicos tenemos unos que actúan de forma directa y otros de forma indirecta, así por ejemplo la infección con el VIH puede llegar a producir enfermedades cancerígenas como por ejemplo el sarcoma de Kaposi, que es muy infrecuente en otras personas que no estén contagiadas por el virus. No es el propio virus el que provoca el cáncer sino sus consecuencias, la anulación del sistema inmunitario. Los virus que producen hepatitis, tanto la B como la C también pueden llevar a la formación de un tumor, en este caso de hígado. La asociación más clara entre un cáncer determinado y una infección sería la infección producida por el virus del papiloma humano. En este caso es tal la relación que se puede llegar a decir que sin la infección por este virus no hay posibilidad de que se produzca cáncer de cuello de útero.

En cuanto a las medidas de protección, ya he hablado en múltiples posts de ello. Los modos de transmisión del VIH y de la hepatítis B y C son a través de contagio a través de sangre de una persona infectada, muy frecuente en adictos a drogas inyectadas en vena, relaciones sexuales, tanto homosexuales como heterosexuales y la transmisión de la madre al feto durante el embarazo y el parto. De nuevo quiero remarcar que la manera de protegerse de estas infecciones de transmisión sexual es a través de los llamados métodos de barrera, siendo el más utilizado el preservativo o condón. Para la hepatitis B y para la infección por el virus del papiloma humano tenemos vacunas que pueden prevenir el contagio. Una vez contagiados los tratamientos son mucho más complicados y en ocasiones ineficaces.

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