El copago como medida frente a la crisis
El sistema sanitario español ha tenido siempre la fama de ser bueno: se trata de una asistencia universal, que es gratuita para todas las personas. Puede ser que en eso radique su mayor problema.
Con los avances en métodos diagnósticos que son más caros que los tradicionales, técnicas de tratamiento más modernas, el aumento del uso de medicamentos y la crisis, hacen que el coste de esta asistencia se esté convirtiendo en un lastre para la sanidad. Es por ello que se están barajando estrategias que puedan reducir los gastos.
Dentro de las diferentes posibilidades que existen tenemos el copago. Esta es una medida por la que los pacientes tendrían que pagar una pequeña cantidad de dinero por los servicios ofrecidos o por los medicamentos consumidos. Este pago podría ser una cantidad fija o depender de la renta de cada persona. Con ello lo que se busca es reducir el consumo de los pacientes. En otros países ya existe y se ha demostrado que las personas acuden menos al médico y que sí se reduce el gasto.

El copago sanitario para reducir el gasto de la sanidad española. Fuente: Imágenes de Google y Wikipedia
Aunque se trate de una medida que en un principio parece buena, hay que tener en cuenta que puede ser un arma de doble filo. El copago sanitario puede provocar que la gente deje de acudir por enfermedades que pueden llegar a ser graves y que posteriormente requerirán un tratamiento más caro. La necesidad de pagar puede hacer que la gente deje de tomar medicación y que ello conlleve un aumento de las enfermedades y los consiguientes tratamientos.
En mi opinión, el copago no es una mala alternativa, aunque no ha de ser la única. El concienciar a la población de que la sanidad es muy cara y que no hay que abusar de ella es fundamental para reducir el gasto o por lo menos conseguir que no aumente como lo está haciendo en los últimos años.
Os dejo una opinión a favor del copago, una opinión en contra del copago, y una polémica sobre el copago y las pensiones.