7 Abril 2009

La importancia de que tengamos las vacunas al día

Esta mañana hemos tenido una reunión en el Centro. El tema de la mañana, puntos importantes a tener en cuenta para valorar el buen control sanitario de la población del Centro de Salud. Dentro de los aspectos a tener en cuenta se encontraba el apartado de la correcta vacunación de la gente, vacunas a los niños y vacunas a los adultos. Me chocó al oir las cifras de la cantidad de gente adulta que no estaba correctamente vacunada. Es una cosa curiosa porque en ocasiones llegan los padres preocupados por la vacunación de sus hijos y al preguntarles a ellos si están correctamente vacunados, responden que no lo saben.
Me pregunto alguna vez si la gente entiende exactamente qué son las vacunas, qué función tienen y lo importantísimas que son. Sí que tengo claro que la gente sabe que las vacunas previenen de enfermedades, pero de lo que no estoy tan seguro es que la mayoría de estas previenen de enfermedades que no tienen curación o que son tan graves que en muchas ocasiones pueden provocar la muerte. Actualmente la cobertura vacunal en niños suele ser muy buena. Los padres se preocupan de vacunarles cuando les toca, realizan revisiones periódicas, pero en el caso de los adultos esto cambia mucho.
Es muy importante saber cuando toca la dosis de recuerdo de las vacunas, como por ejemplo en la vacuna del tétanos. Esta vacuna tiene la función de prevenir de una enfermedad muy grave, que en muchas ocasiones puede provocar la muerte. El último caso que tuvimos en el Centro fue hace 1 año, una mujer que no estaba vacunada. Afortunadamente se pudo atender rápidamente en el Hospital y tras muchos días ingresada y estando a punto de morir, se consiguió salvar. Una inyección cada 10 años hubiera evitado todo eso. Entiendo que en ocasiones es difícil acordarse después de 10 años de que hay que vacunarse. Por nuestra parte intentamos que todo el mundo esté vacunado correctamente, pero no podemos controlar continuamente a un cupo de pacientes que puede llegar a ser de más de 2000 personas. Igual que la gente se hace análisis de sangre anuales si se les detecta colesterol elevado, también tendrían que tener en cuenta cuando se pusieron las dosis de vacunas y si les toca poner el recuerdo.
Existen vacunas que únicamente se han de administrar en una ocasión, pero hay algunas que necesitan las llamadas dosis de recuerdo. Estas dosis son las encargadas de recordarle a nuestro sistema inmunitario cómo tiene que prepararse si existe algún ataque por parte del gérmen que provoca la enfermedad. En ocasiones con una dosis ya persiste la memoria durante toda la vida, en otras ocasiones no.
Existen otras vacunas que son de “temporada”, como las vacunas de la gripe. Estas hay que darlas todos los años, ya que el virus de la gripe se va modificando y el sistema inmunitario ya no lo reconoce.
En otros post os hablaré de las vacunas más importantes que tenemos.
Es muy importante estar correctamente vacunado y con todas las dosis de recuerdo al día.

6 Abril 2009

Convulsiones. Qué son y cómo actuar ante una crisis convulsiva

Homúnculo de Penfield

Homúnculo de Penfield

Hoy voy a hablar de qué son las convulsiones, de su origen y de que hay que hacer si nos encontramos con alguien que está sufirendo una crisis convulsiva. El diccionario de la lengua española define convulsión como: Contracción intensa e involuntaria de los músculos del cuerpo, de origen patológico. Las convulsiones se producen por una descarga incontrolada de señales por parte del cerebro.

Para entrar un poco en el tema comenzaremos explicando un poco cómo es el funcionamiento del cerebro. Aunque aún se desconozca mucho del funcionamiento del cerebro, también se saben muchas cosas. Las células principales, encargadas de controlar todo son las neuronas. Son células capaces de enviar impulsos eléctricos de un lugar a otro. Estas se interconectan una con otra y forman una estructura de conexiones muy compleja que llega a controlar todas nuestras acciones y pensamientos. Como curiosidad comentar que uno de los primeros en descubrir la estructura de estas células fue el español Santiago Ramón y Cajal. Consiguió aislar neuronas de embriones de pollo y ver su morfología.
Una forma muy simple de imaginarse las neuronas es, como si fueran cables conductores de electricidad. Una señal se origina en algún lugar y esta se transmite a través de las conducciones hasta su destino. Las señales pueden ser de ida o de vuelta, ya que por un lado podemos encontrar neuronas que provocan la contracción de un músculo, como también tenemos neuronas que mandan señales en sentido contrario e informan al cerebro de la posición de un determinado músculo en un determinado momento. Así podemos dividir las neuronas en neuronas motoras y neuronas sensitivas.
El cerebro está muy bien organizado, por lo que se sabe que cada región del cerebro tiene su función. Así por ejemplo en una zona determinada encontraremos células encargadas del movimiento de los músculos, en otra zona se encontrará las que se encargan de la memoria y en otra la sensibilidad… Esto es muy importante porque si por ejemplo por alguna razón se afecta una zona determinada, lo que se afectará será la función que se encuentre allí. Si se trata de la zona del movimiento, aparecerá una parálisis, si se afecta la zona de la visión, tendremos una ceguera… Se han realizado esquemas que muestran la distribución de las zonas, los más famosos son los homúnculos de Penfield. Os dejo una imagen que muestra las diferentes zonas sensoriales y motoras.
En el caso de que se produzcan crisis epilépticas, lo que ocurre es que se provocan descargas incontroladas en las neuronas. Según la zona que se afecte, encontraremos los diferentes tipos que hay. En el caso de que se afecte la zona motora, habrá convulsiones. En muchas ocasiones las descargas incontroladas comienzan en un punto del cerebro y se extienden progresivamente afectando al final a todas las zonas, por eso en ocasiones se observa que comienza el temblo en una zona y se va extendiendo al resto de músculos.
Las causas de que se activen las neuronas pueden ser muy diferentes, desde intoxicaciones por medicamentos hasta golpes en la cabeza o enfermedades, en muchas ocasiones no se llega a saber cual es la causa que las provoca.
¿Y qué hacemos si nos encontramos con una persona que está sufriendo una crisis epiléptica con convulsiones? Pues lo principal es no perder la calma. Hay que avisar lo antes posible a un médico. Hay que informarse de si la persona había sufrido anteriormente alguna crisis similar y saber si estaba tomando algún medicamento para ello. Hay personas que saben que son epilépticos y llevan encima medicación que hay que darle en el caso de que sufran una crisis. Una medicación bastante efectiva es una que se inyecta a través del ano, en el recto, y que actúa rápidamente y es fácil de administrar. En el caso de que no tengamos esta medicación, no podremos hacer mucho. Lo más importante sería apartar objetos que pudieran herir más a la persona intentar evitar que se golpee la cabeza. Generalmente las crisis desaparecen en pocos segundos, aunque en ocasiones pueden mantenerse minutos u horas y pasan a ser graves, en esos casos es importante poder trasladar a la persona lo antes posible al hospital más cercano. Siempre se habla de que en ocasiones durante las crisis hay riesgo de que se muerdan la lengua, esto es posible, aunque, una vez iniciada la crisis es muy difícil conseguir introducir nada y hay riesgo de que se atragante con ello, por lo que es mejor no intentarlo.

24 Marzo 2009

La consulta diaria y Gardasil

Como en otras ocasiones, me encontré con un caso de una chica de 26 años que acudía con una amiga. Le tocaba ponerse la segunda dosis del Gardasil y la amiga estaba algo nerviosa, después de haber oído de todo sobre la vacuna. La chica que tenía que ponérsela estaba tranquila, la primera dosis no le había dado problemas, solo un ligero dolor en la zona de inyección, que había desaparecido al día siguiente, no tenía que ser diferente con la segunda dosis.
“Lástima que no hubiera llegado antes”, comentaron, ya que las chicas de esa edad sí que tienen la vacuna gratis.
Ya antes de la primera dosis, cuando acudierón a consultar por la vacuna, les pregunté, cuál había sido la razón por la que habían decidido vacunar. “Quería evitar poder tener cáncer de cérvix en el futuro, aunque costara un ojo de la cara.
Fue un buen momento para explicarles las cosas que no hace la vacuna, para que no se creasen falsas expectativas. Está claro que se trata de una medida idónea para prevenir el cáncer de cuello de útero, producida por el virus del papiloma humano, pero no otras enfermedades que son de transmisión sexual como la hepatitis B o el virus del SIDA.
Les expliqué a las chicas que si tenían relaciones sexuales esporádicas o sus pareja las había tenido, era recomendable utilizar algún método de barrera como el preservativo, tanto masculino como femenino, no sólo para prevenir un embarazo no deseado, sino para prevenir la infección por algún germen patógeno (que produce enfermedades), hasta que se asegurasen de que las pareja no tenían ninguna enfermedad sexual contagiosa.
En el momento de pasar a ser una persona sexualmente activa, es necesario hacer revisiones ginecológicas periódicas al igual que cualquier mujer que no estuviera vacunada.
Le remarqué la importancia de saber que la vacuna solo protege de la infección por el VPH, que no es poco, pero no lo hacía frente a otras enfermedades de transmisión sexual.
Le pusimos la segunda dosis del Gardasil, tuvo que esperar 15 minutos para ver si aparecía alguna reacción adversa y se marchó a casa sin ningún problema.

23 Marzo 2009

Las dos vacunas comercializadas frente al VPH

Llevo bastante tiempo hablando de la vacuna del virus del papiloma humano (VPH), y sobretodo he estado hablando de una en concreto, la vacuna Gardasil, en algún momento también he comentado un poco, que existe otra vacuna relacionada con la prevención del cáncer de cérvix, se trata de Cervarix. Aunque ambas vacunas previenen del cáncer de cérvix, hay unas cuantas diferencias entre ambas.
Como ya comenté en los primeros post, aunque se hable de virus del papiloma humano, hay que tener en cuenta que existen más de 100 serotipos diferentes. Los serotipos son una forma de subclasificación de los virus. Es importante saber de qué serotipo son, ya que esto determinará si existe riesgo o no de provocar una determinada enfermedad. Se sabe que los serotipos 16 y 18 son los que provocan las lesiones que potencialmente pueden llevar a un cáncer de cuello de útero.
Podemos ver que otros serotipos provocarán otras enfermedades, la mayoría poco importantes desde el punto de vista clínico. Habrá muchos que no tendrán la capacidad de provocar enfermedad. Podríamos clasificarlos en dos grandes grupos: los de alto riesgo oncogénico (poder para provocar cáncer) y de bajo riesgo oncogénico.

Bajo poder oncogénico: 6, 11, 40, 42, 43, 44, 54, 61, 72, 73, 81
Alto poder oncogénico: 16, 18, 31, 33, 35, 39, 45, 51, 52, 56, 58, 59, 68, 82

Hay que tener en cuenta que los serotipos 16 y 18 son los que provocan casi un 60% de los cánceres de cérvix, mientras que el resto son mucho menos frecuentes. Así los serotipos 31, 33, 45, 52 y 58 sólo aparecen entre un 1% y un 4% de los casos.

Para conocer todos los datos oficiales de un medicamento o vacuna hay que consultar la ficha técnica. En ella encontraremos datos como el laboratorio que la comercializa, para qué está indicada, que efectos secundarios se conocen de ella…
Pongo un pequeño resúmen con alguna aclaración de lo que he leido en ambas fichas técnicas.

Cervarix: ficha técnica.
- Esta vacuna la comercializa el laboratorio GlaxoSmithKline (GSK). Fue autorizada en septiembre de 2007.
- Está formada por proteinas del virus de serotipos 16 y 18 (vacuna bivalente). Dado que se trata de proteínas y no hay material genético, no es posible que se produzca infección a partir de la vacuna. Existen vacunas que utilizan el agente infeccioso debilitado, que tienen riesgo de producir infección en personas con el sistema inmunitario debilitado. Éste no es el caso.
- Se trata de una vacuna indicada para la prevención de cáncer de cérvix y las lesiones premalignas relacionadas con la infección del virus.
- Se recomienda administrar 3 dosis a los 0, 1 y 6 meses desde la fecha de la primera dosis. Por ahora no se recomienda administrar dosis de recuerdo. Una vez se inicia la vacunación se recomienda administrar las 3 dosis.
- Se contraindica en gente alérgica a algún compuesto de la vacuna y en casos de tener fiebre alta.
- A pesar de estar protegida frente a la infección del virus, es necesario continuar con las exploraciones ginecológicas para detectar otro tipo de enfermedades.
- La vacuna no tiene propiedades terapéuticas (curativas), previene de la infección, pero no cura, por lo que una vez aparece la infección ya no tiene efecto.
- Por ahora no se conoce que la vacuna interactúe con otros medicamentos. No se han hecho estudios sobre mujeres embarazadas, pero mujeres que participaron en los estudios que quedaron embarazadas no tuvieron problemas con los hijos.
- Como todos los medicamentos, se observaron efectos adversos en el estudio. El efecto adverso más observado en los estudios fue dolor en la zona de punción en un 78% de las dosis. Fueron frecuentes cefaleas (dolor de cabeza), nauseas, vómitos y diarreas, fiebre >38ºC.
- Cito: “Los datos de los estudios no clínicos no muestran riesgos especiales para los seres humanos según los estudios convencionales de farmacología de seguridad, toxicidad aguda y de dosis repetidas, tolerancia local, fertilidad, toxicidad embrio-fetal y postnatal (hasta el final del periodo de lactancia).”

Gardasil
- Comercializada por Merck Sharp & Dohme B.V. Se autorizó en septiembre de 2006.
- Está formada por proteínas de virus del tipo 6, 11, 16 y 18. Se trata pues de una vacuna tetravalente. Cubre frente a los virus del tipo 6, 11, 16 y 18.
- Es una vacuna para la prevención de las lesiones genitales que potencialmente pueden producir cáncer, del cáncer cervical y verrugas genitales externas (estas últimas provocadas por los virus tipo 6 y 11). Se han realizado estudios que demuestran esto en mujeres de 16 a 26 años. En niñas y adolescentes se ha demostrado que se activa el sistema inmunitario.
- Se recomienda 3 dosis de la vacuna a los 0, 2 y 6 meses, siempre a partir de la primera dosis.
- Está contraindicada en pacientes que muestren síntomas de alergia a algún producto de la vacuna. No se administrará a personas que tengan enfermedades que cursen con fiebre elevada.
- Al administrar la vacuna se han visto casos de desmayos inmediatamente después de administrar la vacuna, por lo que es necesario observarse cuidadosamente al paciente durante 15 minutos después de la vacunación.
- Se han hecho estudios administrando vacuna del virus de la hepatitis B junto con Gardasil y no se disminuyó la eficacia de la misma.
- En casos de mujeres que quedaron embarazadas, no se han observado alteraciones significativas con respecto a las que no recibieron la vacuna.
- Como reacciones adversas más frecuentes, se observó fiebre, dolor en la región de punción.
- “Los estudios de toxicidad a dosis única, dosis repetida y tolerancia local no revelaron ningún riesgo especial en humanos“.

17 Marzo 2009

Qué hacer cuando uno se quema

El otro día mientras estaba de guardia acudió un paciente con una quemadura en una mano. Se lo había hecho con aceite hirviendo. Me comentó que llevaba unos días así y que estaba echando lejía diluida para desinfectarlo. Mi asombro fue máximo y le comenté que estaba en un grave error. La lejía es una sustancia muy irritante y lo que estaba consiguiendo con ello era que la herida tardada en curar más tiempo. Voy a comentar un poco el tratamiento correcto para las quemaduras. Primero hay que tener en cuenta que hay diferentes tipos de quemaduras.
Podemos dividir las quemaduras en 3 tipos o grados diferentes según la profundidad. Las más leves se consideran de primer grado y las más graves son las de tercer grado.
Las quemaduras de primer grado serían las quemaduras superficiales, que producen enrojecimiento de la piel, sin que aparezcan ampollas ni otra lesión visible. Estas suelen doler al tocarlas. Las quemaduras de este tipo más frecuentes son las quemaduras solares, aunque también aparecen por otras causas.
Las quemaduras de segundo grado son quemaduras algo más profundas, por lo que además de enrojecimiento aparecen ampollas. Las ampollas revientan fácilmente, por lo que en ocasiones sólo se observan restos de piel que quedan sueltas. Estas suelen ser bastante dolorosas y suelen tardar más en curar. Tambíen aumenta el riesgo de que se produzcan infecciones.
Las de tercer grado son las más profundas y llegan a afectar a todas las capas de la piel. En este caso ocurre que desaparece el dolor, ya que también se han destruido las fibras sensitivas y suelen adoptar un color más bien blanquecino, ya que también se destruyen los vasos sanguíneos. Estas son las más graves y en muchas ocasiones requerirán injertos de piel para curarse.
Además de los grados también es importante la extensión de las quemaduras. No es lo mismo haberse quemado en un 5% del cuerpo o haberse quemado un 50%. Os debe parecer complicado poder calcular la extensión de las quemaduras. Pues no, existe una regla muy sencilla que nos ayuda bastante para ello. Comúnmente se le llama la regla de los “9″. Podemos decir que el cuerpo se puede dividir en diferentes partes y cada una representa aproximadamente un 9% de la superficie total. Así tendríamos:
9% para la cabeza, 18% para cara anterior del tronco y 18% para la espalda, 9% para cada brazo, 18% para cada pierna y un 1% para genitales. Hasta hace pocos años, una quemadura de segundo grado de más del 40% era mortal en casi un 100% de los casos.
Y qué es lo que debemos hacer en el momento en que nos quememos. Pues lo más importante es mantener la calma. En el caso de que se trate de una quemadura de poca extensión, por ejemplo en una mano, la mantendremos debajo de un grifo con agua fría durante unos minutos. Esto además de aliviar el dolor ayuda a enfriar la zona y evita que la quemadura se extienda más. En el caso de que se trate de una quemadura de primer grado, si no es muy extensa, no deberemos realizar ningún trataimento específico. Normalmente esta quemadura se cura sola. En el caso de ser quemaduras de 2º grado, la curaremos con agua y jabón y la protegeremos para evitar que se infecte. No es recomendable utilizar yodo, ya que este reseca bastante la piel y en ningún caso se utilizará lejía diluida ni ningún producto que sea irritante para la piel. En el caso de que la extensión sea grande y se trate de quemaduras de segundo grado, os recomiendo acudir a un médico para que os valoren la herida. Si se trata de una herida de 3º grado, será necesario acudir a un hospital para que sea tratada por un especialista (habitualmente un cirujano plástico).
En las quemaduras de 2º y 3º grados hay que asegurarse de estar correctamente vacunado contra el tetanos, ya que las quemaduras favorecen la infección por la bacteria que lo provoca. En el caso de no saber si estamos correctamente vacunados, es recomendable preguntar si aparece esta información en la historia clínica, ya que se trata de una enfermedad que puede llegar a ser mortal. En todos los calendarios vacunales españoles está incluida esta vacuna y hace años que es así, por lo que lo más probable es que uno esté vacunado, pero hay que tener en cuenta que hay que poner una dosis de recuerdo cada 10 años, y esa dosis se suele olvidar.
Como en todas las heridas, hay que evitar que les de el sol durante la curación y si quedara una cicatriz, hay que protegerla muy bien contra la radiación solar, ya que se trata de una piel que es más delicada que la piel normal. La protección se realizará con cremas de protección solar máxima o poniendo alguna prenda que proteja del sol.

Os dejo los siguientes enlaces para ampliar un poco el tema:
Quemaduras en Medline Plus
Quemadura en Wikipedia
El Cuidado de las quemaduras en Family Doctor

12 Marzo 2009

Gardasil y Cervarix en el extranjero

Sigo consultando fuentes de otros países acerca de la vacuna del paliploma humano. Procuro leer fuentes que sean fiables, que aparezcan en organismos oficiales de países o en publicaciones en las que se pueda confiar.
Esta vez he encontrado la web del National Centre for Immunisation Research and Surveillance of Vaccine Preventable Diseases. Bajo ese nombre se encuentra el centro nacional de investigación de vacunas de Australia. Este país fue uno de los primeros países en comenzar a aplicar la vacuna contra el cáncer de cérvix. Me han parecido muy interesantes unas hojas en las que se responden preguntas frecuentes qué les surgen a la gente ante la vacuna del VPH. Desgraciadamente están en inglés. Para la gente que desconoce esta lengua, aporto una pequeña traducción de una de las preguntas que me parece más interesantes.

Pregunta 6:
¿Cómo sabemos que la vacuna es segura? He oído que solo se probó en 1700 niñas.

Todos los datos recogidos hasta la fecha, tanto ensayos clínicos con la vacuna, donde más de 27.000 personas recibieron la vacuna, y las vacunadas durante su uso clínico, indican que la vacuna es segura. La vacuna ha sido ha sido evaluada por la FDA (Administración para alimentos y medicamentos de USA), la TGA (Agencia del medicamento Australiana) y la EMEA (Agencia Europea del medicamento), todas estas agencias han concluido que la vacuna es segura y efectiva.
Las vacunas requieren mayores controles que otros medicamentos para ser autorizadas. La vacuna de Gardasil fue probada en más de 27000 personas hasta abril de 2006. Se recogió información de seguridad en más de 13000 personas que recibieron la vacuna. Además, se han distribuido más de 5 millones de dosis en los Estados Unidos y más de 22 millones de dosis en Australia. La otra vacuna para el VPH, Cervarix, se ha probado en un número similar de casos. Estos estudios son lo suficientemente amplios para haber detectado reacciones adversas que pudieran aparecer muy infrecuentemente, tanto como 1 por cada varios miles de casos.

Dos estudios específicos evaluaron la seguridad y la inmunogenicidad de la vacuna en hombres y mujeres con edades comprendidas entre los 9 y 15 años. Un estudio incluyó 1700 personas entre 9 y 15 años, de los cuales 1100 recibieron la vacuna. Otro estudio incluyó a 1000 hombres y mujeres de 10 a 15 años, donde todos recibieron la vacuna. La vacuna fue bien tolerada en estos estudios y las personas jóvenes produjeron al menos el doble de anticuerpos que mujeres mayores en las que se demostró que la vacuna protegía del VPH. No se ha probado la efectividad de la prevención de infecciones por el virus del papiloma en niñas jóvenes por el problema de someterles a revisiones ginecológicas a esas edades. Mujeres jóvenes que fueron vacunadas con 16 años estan siendo controladas para confirmar la efectividad de la vacuna conforme van llegando a una vida sexual activa.

El efecto secundario más frecuente de las vacunas son reacciones locales en el lugar de inyección (dolor, enrojecimiento e inflamación) que ocurre en aproximadamente un 80% de los que reciben la vacuna. Los síntomas más frecuentes en los 7 días siguientes a la administración de la vacuna son fiebre (algo más frecuente que los que recibieron placebo), dolor de cabeza y cansancio, pero estos síntomas no son más frecuentes que en los que recibieron placebo.

Se recibieron muy pocos efectos adversos que aparecieron después de administrar la vacuna (<0.1%) y estos no fueron más frecuentes que los efectos aparecidos al aplicar placebo. En los estudios clínicos se evaluaron con nuevas técnicas clínicas, incluyendo enfermedades autoinmunes, hasta pasados 4 años tras la administración de la vacuna. No se observaron tendencias ni patrones de aparicion de alteraciones durante el periodo de seguimiento.

La contraindicación más importante para la vacunación con Gardasil es la anafilaxia (alergia severa) a levadura o alergia severa a compuestos que aparecen en la vacuna. Como en cualquier medicamento, siempre hay un pequeño riesgo de que aparezca una reacción alérgica (anafilaxia) tras la administración.

Los estudios y análisis de las mujeres vacunadas siguen en la actualidad, en particular, 5500 mujeres en Escandinavia se están siguiendo para evaluar la asociación de cáncer, Papiloma y otros valores de salud, para monitorizar la duración de la efectividad de la vacuna y confirmar su seguridad.

El VAERS (Sistema Americano de registro de reacciones adversas por vacunas) recoge todas las notificaciones de problemas que aparecen tras una vacunación. Estas notificaciones no establecen una relación causal entre la vacuna y el problema, ya que existen muchos problemas de salud que aparecen todos los días incluso sin administrar vacunas, pero aportan al sistema una posibilidad de detectar señales, como por ejemplo aparición de notificaciones de un determinado problema en más casos de los esperados. Si se detecta alguna de estas señales, se realizan estudios diseñados para establecer si existe relacion entre el problema y la vacuna.

En Australia los problemas que aparecen tras la administración de vacunas se remiten al TGA (Agencia de medicamentos Australiana) y es revisada por expertos. En diciembre de 2007 la TGA recibió notificaciones de reacciones adversas que aparecieron tras la administración de la vacuna del HPV. Se publicó un documento que comenta la posibilidad de reacciones alérgicas y anafilaxia tras la vacunación. Estos efectos son raros, pero se recomienda a todos los pacientes que permanezcan en observación durante 15 minutos tras la vacunación.

Os dejo el enlace al documento completo en pdf y el documento que se publicó tras las reacciones alérgicas

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