Los virus y la manipulación genética
Siempre que hablamos de virus uno piensa en algo malvado, que atenta contra nuestra salud y que nos provoca enfermedades e incluso la muerte. En realidad, esos virus son los mínimos.

Los virus son fragmentos de información genética. Fuente: Imágenes de Google
En el mundo existen infinidad de virus, la mayoría no nos infectan y los que nos infectan, no siempre producen enfermedad. Como ya os he comentado en algún post, los virus son fragmentos de información genética envueltos en una cápsula, que dependen de células para duplicarse. Estos entran en una célula e incorporan su información genética en nuestro ADN para luego ordenar a la célula que comience a duplicar ese ADN y que produzca proteínas víricas para replicar el virus. Ya hace tiempo que se observó esta característica y últimamente se está intentando aprovecharla para ayudar a curar determinadas enfermedades genéticas. Para ello se ha de modificar el ADN del virus para que sea el que nosotros queramos.
La información genética que se encuentra en nuestras células es la encargada de aportar los datos necesarios para construir todo lo necesario para que una célula pueda funcionar. A partir de ella se crearán proteínas, que son la “maquinaria” para su funcionamiento. En determinados casos, esta información se ha alterado y no permite que se produzcan correctamente las proteínas. Es cuando hablamos de una enfermedad genética.
Aprovechando las características de los virus, que insertan su material genético en las células, los científicos intentan modificar el defecto que existe en el ADN de la persona enferma, insertarlo en el ADN del virus que lo introducirá en la célula y curará la enfermedad.
Los experimentos que se han realizado sobre animales, aportan mucha esperanza que en un futuro no muy lejano esta técnica se pueda realizar en humanos.
Aunque para los científicos se trate de un sistema idóneo, existen muchas personas a las que no les inunda esta euforia, ya que si pensamos fríamente, la capacidad de poder modificar nuestra información genética puede producir efectos indeseados que desconocemos y que pueden aparecer a largo plazo. Existen genes que se expresan únicamente en momentos muy determinados. Una alteración en los mismos podría provocar alteraciones imprevisibles.
Os dejo un interesante artículo que habla del tema:
La ciencia hurga en los genes y vence a una enfermedad




