Pros y contras de la Sociedad de la Información
Últimamente se habla que nos encontramos en la Sociedad de la Información. Nunca hasta ahora se podía consultar tanta información en tan poco tiempo, y la tendencia es a que esto vaya a más.
Los avances tecnológicos no dejan de aparecer y un producto deja de ser actual en muy poco tiempo. Antes, una televisión podía llegar a durar 20 años o más, en la actualidad cualquier aparato pasa a ser anticuado a los pocos años. Los teléfonos móviles e internet aportan aun más dinamismo. Las noticias actuales son las que han sucedido pocos minutos antes, una noticia aparecida el día posterior ya está desactualizada. Twitter, Facebook y otras redes sociales nos informan al instante. Se trata de información corta que resume un acontecimiento en pocas palabras. No podemos permitirnos tener que leer un artículo de extensión mayor, ya que no tendríamos tiempo para leer todo. Es normal que estemos conectados a múltiples fuentes de información y las manejemos de manera simultánea.

Internet nos permite estar hiperconectados, pero en ocasiones podemos intoxicarnos por exceso de información. Fuente: Imágenes de Google
Siempre se le ha dado un sentido positivo a todos estos avances, pero estos no siempre lo son. En los útimos años estan apareciendo problemas de salud que no existían anteriormente. Por ejemplo, comenzamos a hablar de la infortixación, una palabra formada por las palabras información e intoxicación. Tanta información suele llegar a “intoxicarnos”. Nuestro organismo no está preparado para cambios tan rápidos y tampoco para procesar tanta información en tan poco tiempo. Nos hacemos más superficiales, no hay tiempo para la meditación. Las decisiones se han de tomar en pocos minutos o incluso segundos. En la antigüedad esto sucedía en momentos puntuales, como por ejemplo ante la amenaza de un depredador. Ahora el nivel de atención requerido es continuo y esto nos produce una ansiedad que puede llevar a que claudiquemos y suframos estrés.
Es importante que aprendamos a desconectar, que en momentos nos olvidemos de todos los teléfonos, ordenadores, redes sociales y que nos relajemos. Con ello ganaremos en salud e incluso mejoraremos nuestra productividad. Ya existen programas de ordenador que intentan ayudarnos desactivando todas las notificaciones que aparecen de los diferentes programas y que nos ayudan a centrarnos en los que estamos haciendo, intentando evitar cualquier distracción.
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Atentos a todo…y a nada



